Fin de las subvenciones para VPO, alquilar vivienda de protección oficial

Alquilar ya no está tan mal visto como antes, aunque siga suponiendo una inversión con 0 retorno. El Gobierno quiere buscar alternativas a la compra habitual.

Alquilar ya no está tan mal visto como antes, aunque siga suponiendo una inversión con 0 retorno. El Gobierno quiere buscar alternativas a la compra habitual.

El Gobierno actual se planteó en su día cambiar la percepción del español medio sobre la compra de viviendas y el alquiler. De toda la vida, en España el que no tenía un piso en propiedad era poco menos que un pringado que estaba regalando dinero a un propietario, mientras que en el resto de Europa la gente acostumbra a vivir de alquiler para así tener mayor margen de maniobra a la hora de cambiar de trabajo. La típica dialéctica entre atarte a una casa o perder dinero a cambio de no deber nada a nadie.

El Gobierno se ha dado cuenta de que subvencionar VPO no es precisamente la mejor opción para que los constructores dejen de construir y los ciudadanos dejen de comprar. Y han decidido que se acaba, según el Plan de Infraestructuras de Vivienda y Transporte (PITVI), que declara «a extinguir» sin poner fechas tanto las ayudas a familias para la adquisición de VPO como las subvenciones a constructoras para que construyan este tipo de viviendas sociales. Así, las promociones que esten ya clasificadas como tal, aunque no se estén aún construyendo, seguirán gozando de estas ayudas, pero las que no lo tengan deberán solicitarla antes del 31 de diciembre, fecha en la que entrará en funcionamiento el próximo plan de vivienda 2013-2016.

Este nuevo plan de vivienda dará prioridad al alquiler mediante dos medidas novedosas: las ayudas directas (dinero en mano) o indirectas (desgravaciones fiscales) para los que alquilen vivienda vacía, y las ayudas a las promotoras para que las promociones vacías salgan al mercado en régimen de alquiler o como mucho alquiler con opción a compra. La idea del actual ejecutivo es clara: como hay muchas viviendas vacías y no se van a poder vender por falta de financiación, la solución más inmediata es ‘obligar’ a que estas viviendas salgan al mercado en forma de alquileres, una opción mucho más asequible para todos los bolsillos.