Las Tasas de la Justicia: el precio de los derechos en España

Ya he comentado alguna vez que un profesor de economía que tuve me decía que lo que quieren las empresas de un trabajador es que les haga ganar dinero o, por lo menos, que les haga ahorrarlo.

Ya he comentado alguna vez que un profesor de economía que tuve me decía que lo que quieren las empresas de un trabajador es que les haga ganar dinero o, por lo menos, que les haga ahorrarlo.

Con el nuevo Gobierno (que cumple en breve un año) ocurre algo parecido: la forma que creen que hay para sacar a España de la crisis es ahorrar (los famosos recortes) o ingresar más (los nuevos impuestos); afecte esto a quien afecte, como la Educación, Sanidad, el IVA…o la Justicia.

El tema de las nuevas Tasas Judiciales es algo en lo que se está haciendo poco hincapié (la Educación y la Sanidad nos afectan más a todos diariamente; con suerte, la Justicia la vemos 3 o 4 veces en nuestra vida) y creo que es algo realmente grave.

Según el Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, la nueva propuesta de Tasas de Justicia tiene el fin de des-colapsar (palabra inventada) la colapsada administración de Justia: los millones de casos que hay en nuestro país tardan meses en atenderse y el Gobierno dice que nos hemos vuelto ‘cómodos’ y, a la mínima, vamos a juicio, algo que no tiene sentido (igual que, a la mínima, vamos a Urgencias si nos duele la cabeza).

‘¿Qué solución propone el Gobierno?’. Pues un copago: si se obliga a la gente a pagar una tasa (un impuesto) antes de ir a Juicio, muchas ‘pequeñas’ tonterías se pueden resolver sin ayuda de la Justicia.

‘Parece una buena idea, ¿qué problema hay?’. Parece una buena idea, pero el problema es la ejecución: imagínate que ahora, para recurrir una multa de tráfico de 100 euros tienes que pagar 200 de tasa, o para cobrar a un vecino moroso que deba 2000 euros a la comunidad, fácilmente vaya a costar a la misma unos 1000 euros, o frente a un despido improcedente, hay que pagar (ganes o pierdas) unos 1250 euros…Son algunos ejemplos de los problemas de esta nueva ley.

‘Pero es que en España funcionamos así, sino es pagando, no aprendemos’
. En eso estoy de acuerdo, pero creo que hay formas mejores de solucionar este problema (y no soy abogado ni tengo conocimientos de leyes): por ejemplo, el Gobierno podría ‘recompensar’ de alguna manera que la gente usara más el Arbitraje (dándoles más funciones a nivel legal), de manera que no se colapse la justicia.

De la manera que se propone ahora, se reducirán el número de juicios, pero también los derechos de la gente a una justicia ‘justa’.