Oportunidades de negocio en Portugal, inversión segura

Portugal, tan lejos y tan cerca. No es un eslogan publicitario, sino una afirmación de oportunidades de negocio más suculentas de lo que parece. A río revuelto, ganancia segura.

Portugal, tan lejos y tan cerca. No es un eslogan publicitario, sino una afirmación de oportunidades de negocio más suculentas de lo que parece. A río revuelto, ganancia segura.

De toda la vida, cualquiera que haya vivido cerca de la frontera entre España y Portugal sabrá que al país vecino se iba a comprar toallas y manteles, por aquello de que con el escudo todo allí era más barato. Somos dos países que hemos vivido mucho tiempo de espaldas, como si la nariz de Portugal de verdad mirara al Atlántico y España mirara al Mediterráneo. Con la entrada en el euro de ambos países pasamos a ser un proyecto común junto a otros muchos estados, y a día de hoy, con la crisis galopante que aprieta y casi ahoga también a Portugal, podemos rebuscar entre los escombros para encontrar nichos de negocio satisfactorios y a buen precio. Pero hay que buscar bien.

‘Empresa na hora’ es la clave. Dícese de la medida impulsada por el actual gobierno para que, como su propio nombre indica en portugués, podamos montar una empresa en una hora. No es para tanto, pero sí podemos tener nuestra empresa a punto de un día para otro. Es el principal punto fuerte del país vecino: su falta de burocracia, en otro tiempo tan farragosa como la española. Otra recomendación es contratar, al menos al principio, trabajadores nativos, y si es posible asociarnos con un socio local. La razón es que no somos tan parecidos como podría parecer: los portugueses son serios, formales, callados, dicen que hasta melancólicos, no son mediterráneos, en una palabra. Además, es bien sabido que hay tiranteces entre ambos lados de la frontera, por lo que una empresa made in Spain con todo españoles tienes pocas posibilidades de triunfo inmediato. Y por último también el idioma es diferente, el portuñol no sirve para levantar un negocio en Portugal más allá de un estanco o bar fronterizo. Por ello, mejor contar con personal e ideas del lugar.

Otra buena noticia es su sistema de franquicias desregulado, se rigen por la legislación mercantil general, por lo que podemos abrir una franquicia individual, sin pedir master franquicia (exclusividad). En cuanto a sociedades, hay dos tipos: limitada, con mínimos 2 socios y 5.000 euros de capital inicial, y anónima, con mínimo 5 socios y 50.000 euros de capital. Para cualquier duda o asesoramiento, el Instituto Portugués de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa es la clave.