¿Qué es un bono basura? Agencias de calificación y especulación

Ser bono basura es tan malo como suena. Significa que lo que ofreces no es fiable, y solo te lo comprará el que quiera especular con su dinero, no el que solo quiera invertir.

Ser bono basura es tan malo como suena. Significa que lo que ofreces no es fiable, y solo te lo comprará el que quiera especular con su dinero, no el que solo quiera invertir.

Como una espada de Damocles sobre la cabeza de todos los españoles, día tras día vivimos con el miedo metido en el cuerpo. ¿Miedo a coger la gripe? No ¿Miedo a que nos caiga una maceta encima al caminar por la calle? Tampoco. El mayor de los miedos que todo español tiene a día de hoy se llamado Moody’s, Fitch o Standard & Poor’s, y más concretamente sus informes de calificación de riesgos, que amenazan un día sí y otro día también con ponerlos al nivel de bono basura. Que eso suena fatal está claro pero, ¿qué significa?

Una definición directa sería la de bono especulativo. Es decir, en el momento que un tipo de deuda, sea pública o privada, se pone a este nivel, significa que todo el que invierta en ello sabe que quizá no le sea devuelta su inversión, que está especulando con su dinero en el más amplio sentido de la palabra. Como el riesgo es mayor que el que ofrece una inversión catalogada como segura, el interés pedido por el inversor para hacerse con esos títulos de deuda también es mayor. Es decir, lo peor del bono basura no está en que el inversor tenga la incertidumbre de que quizá se quede sin dinero, sino en que quien emite la deuda deberá pagar mucho al final de la inversión para encontrar quien le compre esa deuda emitida.

Cabe recordar llegados a este punto que quien da estas calificaciones tan odiosas no son los estados u organismos internacionales de reconocido prestigio, sino empresas privadas cuyo producto estrella son los informes de calificación. Es decir, hay empresas llamadas agencias de calificación que se dedican a decir quién es seguro y quién no lo es a la hora de invertir. Aunque sus informes no son para nada vinculantes, y ni siquiera tienen el marchamo de un organismo oficial, sus conclusioens suelen ir a misa, por lo que si Moody’s dice un día de estos que España es bono basura, España es bono basura y punto. El límite está en la nota BBB- (perspectiva negativa, es lo que quiere decir el símbolo de menos), por encima estará considerado inversión y por debajo estará considerado especulación, bono basura.