Tarjetas de banco prepago: una forma de pagar con varias ventajas

Las tarjetas (de banco) prepago son algo poco extendido en nuestro país, aunque todos, sin darnos cuenta, sabemos cómo funcionan gracias a los móviles.

Las tarjetas (de banco) prepago son algo poco extendido en nuestro país, aunque todos, sin darnos cuenta, sabemos cómo funcionan gracias a los móviles.

Y me refiero a que todos sabemos las diferencias entre un móvil de prepago y un móvil con contrato: con el de prepago tienes que poner dinero si quieres llamar o mandar mensajes; si no hay dinero, no puedes llamar; las ventajas que tienen es que puedes ‘controlar’ más el gasto, no tienes que vincularlo a una cuenta de banco, etc…

Pues las tarjetas de banco prepago es el mismo concepto llevado a las tarjetas de crédito: una tarjeta en la que puedes recargar dinero (bien en cajeros, tiendas, por Internet…) y se va descontando según vas pagando en tiendas, ocio, supermercados…

En este caso, además de las mismas ventajas que en los móviles, hay una más que puede interesarte y que es la seguridad: imagínate que quieres salir de casa y no quieres llevar dinero en metálico (o tienes que dar dinero a tus hijos); en lugar de dar dinero ‘real’ y que no sabes en qué se gasta, puedes darles la tarjeta y consultar donde se ha utilizado; también puedes utilizarla en compras por Internet, de manera que pierdas un poco el miedo a que te la pirateen, ya que sabes que el crédito es limitado. Otra ventaja es que puedes usarla en varios países distintos, sin tener que cambiar de moneda.

En nuestro país, La Caixa se ha puesto las pilas con este tipo de tarjetas y ha lanzado Money To Pay para que en 2016 haya unos 5 millones de tarjetas de este tipo en España.