Desgravación fiscal por reforma de vivienda habitual

Iniciar obras de mejora en casa antes de fin de año tiene premio en forma de desgravaciones fiscales. Y si además esas mejoras son energéticamente sostenibles, mejor que mejor.

Iniciar obras de mejora en casa antes de fin de año tiene premio en forma de desgravaciones fiscales. Y si además esas mejoras son energéticamente sostenibles, mejor que mejor.

A medida que se acerca el fin de año, debemos estar atentos a las novedades en materia de impuestos que traerá el nuevo ejercicio para no quedarnos atrás en cuanto a buenas noticias, y a la vez hacer lo que haya que hacer antes del 31 de diciembre para luego no llorar con la Declaración de la Renta. En este sentido, ya os hemos hablado de las mejores opciones en cuanto a planes de pensiones, esa desgravación típica tan interesante, pero hay otra de la que se habla menos y también hay que tener en cuenta antes del 31 de diciembre: la desgravación por reforma de vivienda habitual. Varias cosas a tener en cuenta:

  • A partir del 1 de enero, se acaba esta desgravación (junto con la de compra de vivienda habitual) por lo que mucha prisa si estamos en ello.
  • No es necesario que el préstamo sea hipotecario, también nos podemos desgravar por un préstamo personal siempre y cuando sea destinado a reforma de vivienda habitual (siempre habitual, por segunda residencia no podremos desgravarnos nada).
  • Límite máximo de deducción anual: 9.040 euros, 12.080 en el caso de reformas destinadas a adaptación de hogares para discapacidad reconocida de los habitantes de la casa.
  • No hay límite de renta para desgravación, da igual lo que cobremos.

Otra deducción, parecida pero diferente, es la de reforma para mejora energética de la vivenda, también vigente solo hasta el 31 de diciembre de este año:

  • Deducción de hasta el 20% de lo destinado a estas obras de mejora en eficiencia energética.
  • Límite máximo: 6.000 euros para los que cobren menos de 53.000 euros al año (rentas).
  • A partir de esa renta desciende el umbral máximo que podremos desgravarnos en función de lo que cobremos.

Hay que tener claro que ambas desgravaciones son imcompatibles. Por lo tanto, si vamos a hacer obras en casa que puedan ser consideradas de mejora energética, habrá que hacer cuentas y ver cuál de las dos desgravaciones nos sale más a cuenta. Pero, en todo caso, la reforma deberá estar iniciada (pagada o al menos contrato cerrado) antes de fin de año.