Las Sociedades de Garantía Recíproca ayudan a las PYMES

Hoy en día acceder a crédito es algo bastante complicado para todo el mundo: para que te dejen dinero, de verdad, tienes que demostrar que no necesitas el préstamo.

Hoy en día acceder a crédito es algo bastante complicado para todo el mundo: para que te dejen dinero, de verdad, tienes que demostrar que no necesitas el préstamo.

Por eso solo pueden acceder a préstamos las grandes empresas (y aun así les cuesta). Pero las PYMES, hace ya casi 35 años, crearon algo que les iba a ayudar a obtener créditos de bancos: las SGR o Sociedades de Garantía Recíproca.

El objetivo de las mismas es, simplemente, avalar a las PYMES a la hora de conseguir créditos y préstamos de bancos: como una PYME necesita dinero para poder crecer, empezar, etc…las SGR les avalan, de manera que el banco tenga la confianza de que, en el caso de que la PYME no pueda devolver el dinero, el SGR responde por ella, de manera que puede hacer el préstamo con más tranquilidad, menor interés y a más plazo.

Las SGR están formadas, por un lado, por bancos, cajas, asesores, administraciones…y, por otro lado, por las propias empresas que quieren recibir estos avales, bien mientras son avalados o bien porque son socios ‘permanentes’, para tener siempre acceso a estos avales; digamos que para poder ‘utilizar’ un SGR tienes que ser socio.

Gracias a este dinero que ponen los propios miembros del SGR, la sociedad puede avalar a otros miembros y proyectos, ya que el objetivo de estas sociedades no es ganar dinero, sino dar un servicio a las PYMES y permitir que la economía de éstas crezca.

Hay dos tipos de SGR principalmente: las que están enfocadas a un entorno territorial (normalmente hay una por cada Comunidad Autonómica) y las que están enfocadas a un sector determinado y dar servicio en todo el país.