Ofertas de trabajo en Chile, oportunidades para pymes

No todo es Alemania y Estados Unidos en cuanto a emigración para tiempos de crisis. Hay países con los que compartimos mucho más y que también necesitan personal cualificado.

No todo es Alemania y Estados Unidos en cuanto a emigración para tiempos de crisis. Hay países con los que compartimos mucho más y que también necesitan personal cualificado.

Cada poco vemos en el Telediario una imagen tan llena de esperanza como de desconocimiento: colas de jóvenes para matricularse en cursos de alemán. De acuerdo que en Alemania no hay prácticamente paro, tampoco paro juvenil, y que muchos españoles han triunfado allí, pero para encontrar una vida mejor en Alemania hace falta hablar alemán, y el alemán no es un idioma que se aprenda en unos mesecillos yendo a clases particulares un par de horas a la semana. No es portugués, no es italiano, ni francés, ni inglés. Es complicado. Por ello conviene salirse de lo tradicional y buscar trabajo en países quizá menos llamativos en un primer momento pero con ventajas desde el minuto uno, como compartir con nosotros el idioma.

Chile es la definición de país por descubrir, también en lo laboral: seguridad jurídica como no hay en países vecinos, tasas de crecimiento entre las más altas del mundo incluso en tiempos de crisis, recursos naturales valiosos como pesca o cobre, legislación occidentalizada y acuerdos de libre comercio con Europa y Asia, lo que lo convierte en un puente hacia el otro lado del mundo, no solo en un mercado a explotar. Desde el gobierno se están impulsando políticas muy importantes en relación con la energía, una fuente importante en un país tan extenso, y con la agricultura, que precisamente en un país tan extenso es la única forma de dar vida a regiones olvidadas. Si tienes una pyme o conocimientos en estos campos, Chile puede ser tu opción número uno, pues apoyo gubernamental suele traducirse en subvenciones. En lo tecnológico, el programa Start-up Chile de InnovaChile (financiado por el gobierno) busca convertir el país en el parque tecnológico más importante de Sudamérica.

Menos de un mes y menos de 8 trámites burocráticos son los necesarios para abrir una empresa en Chile, y habrá que reservar un 0,5% de la inversión inicial para su equivalente al impuesto de sociedades. Al otro lado de la balanza, un sector bancario que nos obligará a asociarnos con un local para no encontrar una traba tras otra.