Planes Individuales de Ahorro Sistemático y planes de pensiones

Sin ahorros, no habrá futuro. Y si además podemos sacar el máximo rendimiento de ese ahorro con el menor número de condiciones posible, mejor que mejor.

Sin ahorros, no habrá futuro. Y si además podemos sacar el máximo rendimiento de ese ahorro con el menor número de condiciones posible, mejor que mejor.

Parece mentira que algo llamado PIAS sea bueno para nuestro bolsillo, pero así es, sobre todo a finales de año, cuando quien más quien menos todos buscamos cómo desgravarnos en la Declaración de la Renta del próximo año.

Saber que si los rendimientos (intereses) de este producto se obtienen en al menos 10 años de plazo y se perciben en forma de renta vitalicia, quedarán exentos de impuestos. Es decir, si lo nutrimos durante al menos una década en forma de renta solo disponible cuando nos jubilemos, no pagaremos impuestos por la rentabilidad que nos dé en el momento del vencimiento (normalmente la jubilación, aunque también hay casos de invalidez, paro de larga duración o fallecimiento). La novedad está precisamente en que no tenemos porqué jubilarnos, con esperar 10 años ya podemos cobrar nuestra renta acumulada sin que ello nos suponga tener que pagar comisiones o multas en forma de impuestos.

La rentabilidad de este producto suele ir muy emparejada a la deuda pública, si bien últimamente ésta se ha disparado y por lo tanto ya es más rentable comprar deuda pública española a 10 años que contratar un PIAS (si nos fiamos de que el país del que compremos deuda, por ejemplo España, no va a quebrar…). Se contrata como el seguro que es, y por lo tanto se contrata con una aseguradora. Un par de observaciones con los PIAS: lo primero es que, igual que pasa con los planes de pensiones o PPA (sobre todo con éstos últimos) hemos de ahorrar una cantidad muy importante de dinero para que a final de nuestra vida laboral (o al menos al cabo de 10 años) nos quede una pensión suficiente. Por otro lado, y al contrario de lo que ocurre con los planes de pensiones de toda la vida o los PPA, solo podremos contrar un PIAS por persona, no pudiendo probar varios y traspasar más tarde al que mejor nos vaya. Por lo tanto, si no nos gusta lo que tenemos, o esperamos al menos 10 años o perdemos todas las ventajas fiscales.