¿Qué es la regla de oro presupuestaria? ¿Qué ventajas y desventajas tiene?

La regla de oro es un nombre que se ha puesto al límite constitucional que limita el déficit de un estado, de manera que no se pueda superar bajo ningún concepto.

La regla de oro es un nombre que se ha puesto al límite constitucional que limita el déficit de un estado, de manera que no se pueda superar bajo ningún concepto.

En España esta regla se aprobó en septiembre de 2011, con bastante repercusión en los medios, ya que era una medida que debía incluirse en la Constitución. La medida implica que el estado español no puede tener más de un 3% del PIB de déficit fiscal, más de un 60% del PIB de deuda, la inflación debe estar en el 2% y el déficit estructural (es decir, sin contar los ingresos extraordinarios, como pueda ser un boom inmobiliario) no podrá superar el 0.5%.

De partida (eso pensé yo hace un año) parece algo bueno: el estado no puede endeudarse demasiado y eso nos interesa a todos para tener estabilidad. Pero tiene varios puntos débiles.

Primero es que el estado, si quiere, si puede superar ese margen: por ejemplo, Alemania tiene la regla de oro en la constitución y dice que no puede superar unos límites similares a estos excepto ‘en la lucha contra perturbaciones del equilibrio económico mundial’…es decir, cuando ellos lo consideren oportuno (porque la definición es bastante ambigua.

Otro ejemplo, en Estados Unidos, aunque no hay regla de oro como tal, el Congreso limita la deuda del estado cada año…pero si el presupuesto supera ese límite, pueden aumentar la deuda; desde 1944, han hecho esta revisión en 103 ocasiones (más de 1 al año de media…es decir, no lo han cumplido nunca).
Por otro lado, cuando España ha ido bien (cuando ha crecido, aunque haya sido por el boom inmobiliario), lo mismo que ocurre con otros países, no han cumplido esos límites; todos sabemos que para montar un negocio o una empresa (y ganar dinero), normalmente hay que arriesgar un poco de ahorros o pedir un préstamo.

Por último, hace poco, viendo Salvados, comentaron algo en lo que, al menos yo, no había caído: el limitar la deuda española parece algo bueno porque evita que el estado se endeude demasiado, pero en realidad, lo que viene a decir es que su deuda no podrá ser mayor de un límite, aunque para cumplir ese límite tenga que reducir la deuda prescindiendo de otros servicios. Te pongo un ejemplo: imagina que un año España, debido a venta de deuda que tiene, supera esos limites; lo que indica esta ley (indicado en la constitución) es que España deberá pagar esa deuda para rebajar el límite, aunque para ello deba prescindir de otros servicios (por ejemplo, poniendo más impuestos, quitando medicamentos, sanidad, justicia, educación….)