¿Se pueden vender productos caducados en España?

A raíz de una noticia que ha salido recientemente sobre la venta de productos caducados, este tema ha tomado cierta repercusión en nuestro país por las noticias.

A raíz de una noticia que ha salido recientemente sobre la venta de productos caducados, este tema ha tomado cierta repercusión en nuestro país por las noticias.

En Grecia el gobierno ha permitido la venta de productos a punto de caducar o caducados a un precio menor; el Gobierno dice que esta ley ya existía (ya se podían vender estos productos caducados, excepto la carne, pescados y salsas) y que ahora ha regulado que éstos deben tener un precio menor que cuando eran ‘frescos’; la oposición y ciertas organizaciones dicen que el gobierno es lo único que se le ha ocurrido hacer para controlar la subida de precios de los alimentos en los últimos meses, que ha llegado a encarecer, por ejemplo, el azúcar en un 15%.

Este tema ha llevado a muchos a preguntarse si esta medida se podría tomar en España: a mi me comentaron que no y los nutricionistas que han hablado sobre el tema, defienden que se pueden comer (y no pasa nada), aunque no vender; además resaltan que es importante ver la diferencia entre la fecha de caducidad y la fecha de ‘consumir preferentemente’, que no deja de ser una recomendación y una fecha a partir de la cual los alimentos dejan de tener ciertas propiedades y que, además, no conviene dejar pasar mucho tiempo para su consumo.

Todos nos hemos tomado algo en casa, puede que sin saberlo, que llevaba algún que otro día caducado: lo normal (si no es carne, pescado, etc…que el olor evita que se pueda comer) es que no pase nada (aunque los productos caducados pueden llegar a producir ciertas molestias por no estar en buen estado); incluso conocemos supermercados donde, poco antes de cerrar, venden productos a punto de caducar (que caducan al día siguiente) a un precio menor (ya que, en otro caso, lo tienen que tirar, por no poder venderlo caducado).

Aunque suene triste, puede parecer mejor idea que, un producto a punto de caducar o recién caducado, en lugar de tirarlo, se pueda dar a gente que no tiene recursos (y que puede acabar buscando esos mismos alimentos en la basura, por desgracia), pero en España también está prohibido.