Los mejores depósitos del año, plazo fijo sin riesgo

Un depósito a plazo fijo, aunque parezca una paradoja, también nos puede hacer ahorrar impuestos. Básicamente porque lo depositado no lo gastaremos nunca.

Un depósito a plazo fijo, aunque parezca una paradoja, también nos puede hacer ahorrar impuestos. Básicamente porque lo depositado no lo gastaremos nunca.

Ya os venimos comentando hasta la saciedad que es el momento de hacer algo con nuestro dinero para sacarle rentabilidad, preferentemente a partir de desgravaciones fiscales en la Declaración de la Renta, pero si no queremos congelar nuestros ahorro hasta que nos jubilemos, otra opción es compensar la posible petición de impuestos que nos llegue con nuestra Declaración de la Renta contratando ahora un plazo fijo atractivo a corto plazo.

La idea es la siguiente: si sabemos que este año hemos pagado menos IRPF de lo que nos correspondería (porque hayamos camabiado varias veces de trabajo y nos hayan retenido solo el 2% legal en los primeros meses de cada trabajo, o porque hayamos ganado dinero con préstamos u otras cuestiones) podemos dedicar parte de ese dinero que nos hemos ahorrado a abrir un depósito. Ese depósito nos dará una rentabilidad justo cuando Hacienda nos reclame el IRPF que le debemos, y así quedaremos con lo comido por lo servido. No ganaremos dinero, pero tampoco lo perderemos. Las mejores opciones para ello son las siguientes:

Por supuesto, también tendremos que pagar los impuestos correspondientes por los intereses que nos generen, pero en todo caso la ganancia debería igualar el IRPF de más que tendremos que pagar. Eso sí, hay que estar atentos a los posibles productos financieros adosados que puedan traer estos depósitos (tarjetas, cuentas corrientes, seguros…).