Montar un negocio made in Spain, negocios con Marca España

Vender lo nuestro fuera es un negocio mucho más rentable y mucho más fácil de poner en marcha de lo que mucha gente cree. Aprovechemos lo bueno que tenemos cerca.

Vender lo nuestro fuera es un negocio mucho más rentable y mucho más fácil de poner en marcha de lo que mucha gente cree. Aprovechemos lo bueno que tenemos cerca.

Una de las claves para triunfar en los negocios, y esto es algo en lo que coinciden todos aquellos que han triunfado en los negocios, es dedicarte a aquello de lo que sabes, a aquello que dominas. Eso quiere decir que, por muchas ganas que tengamos en España, va a ser difícil que podamos competir con Italia en producción de pasta o como Japón en producción de robots. Hacer de nuestras señas de identidad una oportunidad empresarial siempre tendrá mayores posibilidades de éxito.

A la hora de ponernos manos a la obra con lo que aquí es bueno y está reconocido fuera, tenemos que buscar productos con dos características de vital importancia: que sean fácilmente exportables, lo que supone un problema a la hora de dedicarnos a los derivados del cerdo, por ejemplo, o a la producción de licores patrios; y por otro lado que sean productos de verdad reconocidos como excelentes solo por el hecho de ser españoles. Quizá lo que a nosotros nos parezca lo mejor del mundo, fuera de nuestras fronteras ni siquiera se conozca. Así, productos flamencos serían el ejemplo paradigmático de esta oportunidad de negocio basada en el know how: cultura 100% identificada con lo español, mínima o nula competencia por empresas fuera de España y facilidad de exportación máxima. Peinetas, guitarras flamencas, trajes, mantillas, música… Ahí fuera hay todo un mundo esperando para contagiarse de ese arte. Y este ejemplo nos lleva a otra cuestión relevante a tener en cuenta: si el mercado al que vamos a dirigirnos es maduro en ese sector, es decir, si de verdad el cliente al que vamos a venderle algo sabe de qué va el tema. En el paradigmático caso del flamenco, evidentemente no. Es decir, siendo malos, no tenemos porqué vender máxima calidad para que el cliente esté satisfecho…

Hemos puesto encima de la mesa simplemente un ejemplo de los miles que se os pueden ocurrir: lo made in Spain, por muy mal que estemos, siempre vende fuera. Y es fuera donde debemos vender si queremos salir adelante.