Viveros para start ups, dónde montar una empresa

Tener una buena idea es sinónimo de éxito solo si nos rodeamos de gente que sepa como hacer esa idea realidad rentable. Las incubadoras se encargan de acompañarnos en el lanzamiento.

Tener una buena idea es sinónimo de éxito solo si nos rodeamos de gente que sepa como hacer esa idea realidad rentable. Las incubadoras se encargan de acompañarnos en el lanzamiento.

De acuerdo, no somos Silicon Valley, e incluso estamos lejos de los nuevos polos de creación empresarial asiáticos, como Pekín o Bangalore, pero aquí también se ayuda a quien tiene una buena idea. La idea es que todo emprendedor que quiera desafiar el pésimo momento económico actual, no se sienta solo en su aventura. Para ello se diferencian dos momentos que requieren de atención diferenciada para alcanzar objetivos complementarios pero distintos: incubadora y aceleradora.

Por un lado, en la fase de incubación se trata de pensar y repensar una idea. En un periodo que va desde el año hasta los 3 años, los business angels o asesores de toda la vida se encargan de decirte qué sí y qué no funcionará de lo que tú les expongas. Se trata de testear si eso que creemos maravilloso realmente hace falta, si nuestra idea triunfará en el mercado.

En una segunda fase, la de aceleración, se trata de captar contactos y de generar un plan de marketing. Es decir, ya con la idea clara, ahora se trata de dar los primeros pasos en el mercado, asentándose y dándose a conocer.

Para ambas etapas, en España contamos con parques empresariales, viveros para compañías nuevas, y también contamos con casos de éxito que acabaron no siendo tales porque se vieron arrastrados por proyectos poco exitosos:

Eso sí, para que los mejores decidan asesorarnos, no solo bastará con hacer algo más de inversión inicial para pagar sus servicios, también tendremos que tener una buena idea.