¿Qué hacer si me toca el Gordo de la Lotería? Premios y sorteos

Como cada año, algunos afortunados serán mucho más ricos dentro de poco. Pero han de saber qué primeros pasos dar para que esa fortuna no se convierta en un problema.

Como cada año, algunos afortunados serán mucho más ricos dentro de poco. Pero han de saber qué primeros pasos dar para que esa fortuna no se convierta en un problema.

Como cada año, llegan los días nacionales de pensar qué haríamos si fuéramos millonarios de repente, si nos tocara la lotería: que si terminar con la hipoteca, que si irme a dar la vuelta al mundo, que si repartirlo con los más pobres… todo buenísimas ideas, pero para hacerlas realidad, hacen falta dos cosas previamente:primero, que nos toque el Gordo, claro está, y segundo, cobrar el premio. Parece de perogrullo, pero mucha gente no sabe qué habría de hacer si le tocara, y el mundo está lleno de cazapremios, así que mejor tener la lección bien aprendida por si acaso.

La primera diferencia entre el Gordo de Navidad y otros premios de Loterías del Estado (o quinielas) es que, al ser premios de tanta cuantía, hemos de esperar un mínimo de una semana para reclamar el cobro del premio siempre que estemos hablando de las mayores cantidades. Las pedreas y reintegros, como cualquier otro premio, en cualquier momento y en nuestra oficina de Loterías de siempre. Si somos afortunados, durante esa primera semana de estar premiados pero aún no millonarios lo más importante es la precaución: el champán se toma luciendo fotocopias del décimo, nunca el décimo premiado, y no se lo demos a nadie a cambio de dinero en efectivo (aunque sea más que el del premio) pues esto es un delito tanto por su parte como por la nuestra (blanqueo de capitales).

Una vez transcurrido este periodo de una semana en la que lo mejor que podemos haber hecho es depositar el décimo en nuestro banco o en una caja fuerte, si hemos cobrado menos de 3.000 euros podremos pasar a cobrar el premio a caalquier administración de lotería del territorio nacional, pero si es mayor deberemos hacerlo vía entidad financiera (para que quede perfecta constancia, todo muy clarito y legal). En estos casos nuestra oficina de confianza suele ingresarnos el dinero en cuanto le damos el décimo para que lo deposite, y ya ellos se encargan de cobrarlo, dejándonos a nosotros solo la decisión de qué hacer con nuestra nueva fortuna de entre los miles de productos financieros que nos ofrecerán a cambio de que no nos vayamos a la competencia.