Avance económico de 2013: paro, rescate y ¿recuperación?

Empieza un nuevo año, pero con viejas malas noticias. Habrá que saber dónde y porqué va a ir mal o bien, e intentar copiarles o alejarnos, según el caso.

Empieza un nuevo año, pero con viejas malas noticias. Habrá que saber dónde y porqué va a ir mal o bien, e intentar copiarles o alejarnos, según el caso.

Lo que debería ser una buena noticia: dejamos atrás un año 2012 nefasto en lo económico, trae consigo una mala noticia: empieza un año 2013 que dicen que va a ser igual de malo para el bolsillo. Distintas revistas especializadas y think tanks se afanan estos días en hacer su pronóstico para el año 5, como mínimo, de la crisis que nos aflije.

Según The Economist, los establecimientos financieros asiáticos ganarán protagonismo, lo que deja claro el desplazamiento del eje económico del mundo hacia el este, hacia una Asia comandada por China y su nuevo equipo directivo, que sin embargo verá su crecimiento reducido.

En Estados Unidos todos coinciden en que el año será difícil, por aquello de que republicanos y demócratas no se ponen de acuerdo en casi nada. Finalmente, los republicanos tendrán que hacer concesiones en el déficit del Estado y los demócratas tendrán que dar su brazo a torcer en cuestiones como Medicare o Seguridad Social.

Pero en todo el mundo, lo que sigue preocupando es Europa, y en concreto el euro. La moneda única ya ha pasado su momento crítico, según el semanario francés L’Expansion, lo que quiere decir que ya no tiene riesgo de desaparecer, pero eso no quiere decir que esté totalmente curado. La zona euro seguirá en recesión, y las elecciones en Alemania marcarán un antes y un después en lo que se refiere al déficit y su lucha titánica o bien harán seguir a Merkel donde está. Pero sea como sea, Europa y por tanto el mundo seguirán pendientes de España. Ya se han dado cuenta de que Grecia es solo un pasatiempo, incluso si saliera del euro sería un contratiempo asumible, pero que la cuarta economía del euro (España) pase por dificultades, eso no podemos permitírnoslo.

Las buenas noticias, en América Latina, y sobre todo en Brasil, uno de los nuevos motores del mundo.