Cómo cancelar una hipoteca paso a paso

Cancelar una hipoteca siempre es una buena noticia, pero conlleva una pérdida de tiempo y de dinero que será obligatoria. Si lo hacemos nosotros, mejor que mejor.

Cancelar una hipoteca siempre es una buena noticia, pero conlleva una pérdida de tiempo y de dinero que será obligatoria. Si lo hacemos nosotros, mejor que mejor.

Cancelar una hipoteca es siempre una gran noticia. Significa que la vivienda pasa a ser nuestra completamente, ahora ya de verdad. La cancelación se da del mismo modo tanto cuando acabamos de pagarla, es decir se agotan los plazos, como cuando la vendemos y nos quitamos la deuda hipotecaria de encima. Pero no se hace automáticamente, supone unos papeleos y pagar unos impuestos, y es obligatorio. Cualquier gestoría estará encantada de cobrarnos por llevar a cabo la cancelación, pero el trámite se puede hacer perfectamente por uno mismo sin necesidad de gastos extra. Vamos por partes:

  • Cancelación bancaria: una vez pagada la última letra o abonada la cantidad total que debíamos, hemos de solicitar al banco que nos expida el certificado de fin de deuda (tiene múltiples nombres). Este certificado es en todo caso gratuito, pero el banco sí puede cobrarnos, y nos cobrará de hecho, la posible comisión por cancelación que pactaramos en su día. Solo por este trámite la minuta de una gestoría (normalmente además del propio banco).
  • Escrituras: sí, hay que firmar una nueva escritura de cancelación de la hipoteca. Para ello es necesario llevar el certificado de fin de deuda ya comentado, por lo que cada cosa a su tiempo. Ahí habrá que pagar las costas del notario, que son siempre las mismas.
  • Hacienda: no hay que asustarse, una vez cancelada la hipoteca en notario hay que ir a la Agencia Tributaria más cercana y declarar el IAJD (Impuesto de Actos Jurídicos Documentados). Pero será solo una declaración, estaremos exentos del pago del mismo.
  • Registro: ya solo falta registrarlo todo en el registro de la propiedad de nuestro municipio. Tardarán varias semanas en pasarnos la documentación definitiva. Ya solo nos queda pagar ese registro y sí, por fin la casa será toda nuestra para siempre.