Dónde invertir en 2013 en renta variable

Recogemos las ideas más repetidas en los análisis de think tanks y expertos financieros sobre dónde arriesgar nuestro dinero durante este año que ahora empieza.

Recogemos las ideas más repetidas en los análisis de think tanks y expertos financieros sobre dónde arriesgar nuestro dinero durante este año que ahora empieza.

Si tenemos dinero que no vayamos a necesitar en el medio plazo, todos los analistas coinciden en que es el momento de arriesgarlo precisamente en ese corto plazo. Las razones son evidentes: todo está fatal, por lo que dificilmente no irá a mejor dentro de un tiempo no muy largo. Pero hay cosas que aún tienen recorrido a la baja y que pueden dar más problemas, y otros como los siguientes que posiblemente ya hayan tocado fondo, o que por circunstancias especiales vayan a resultar interesantes para los próximos meses y años:

  • Deuda soberana de países del sur de Europa y emergentes: primero porque (salvo quizá Grecia, pero su deuda está embargada) un default parece descartado en cualquier país, y por lo tanto es mucho más interesante un interés del 5% en España que del 1% en Alemania, evidentemente, y por otro lado porque los países emergentes necesitarán grandes cantidades de deuda para financiar sus infraestructuras de futuro, y eso dará importantes rentabilidades.
  • Bolsa asiáticas: en especial la China, por su gran volumen de negocio y porque hablamos de un país que en plena crisis crece al 8% anual. Allí no ha habido crisis, y si la ha habido no se ha notado, por lo que la mentalidad pesimista de occidente no sirve. Ganancias y más ganancias, pero un mercado extraño, desconocido.
  • Viviendas: ni que decir tiene que están en sus mejores precios desde hace años. Si tenemos dinero para no hipotecarnos, es una opción muy recomendable.
  • Oro: a pesar de que ya no está en su mejor momento, sigue siendo el valor refugio por excelencia. No bajará en todo el año.
  • Materias primas: es especial el petróleo, que casi nunca baja, aunque puede no subir mucho y por ello no dar grandes beneficios. Las materias primas agrícolas, para desesperación del Tercer Mundo, también seguirán siendo motivo de especulación financiera.