Webs P2P para financiar proyectos, kickstarter.com

Hay páginas web dedicadas a que consigas ese dinero que te falta para poner en funcionamiento tu idea, o para que inviertas tu dinero en una idea con futuro.

Hay páginas web dedicadas a que consigas ese dinero que te falta para poner en funcionamiento tu idea, o para que inviertas tu dinero en una idea con futuro.

En un tiempo en el que no se da crédito y en el que encontrar dinero es muy difícil incluso para quien tiene una gran idea, se vuelve a demostrar que las crisis aguzan el ingenio. Cada vez son más los sitios físicos, pero sobre todo en Internet (por la incomparable mayor difusión que aportan) que se dedican a buscar financiación entre particulares. Tú tienes una buena idea, yo tengo algo de dinero para invertir, yo te presento mi idea y tú me prestas el dinero. Ya decidiremos cómo repartimos los beneficios. Así de fácil.

Como muestra, y quizá como el sitio más recomendable tanto si buscamos financiación como si buscamos invertir, Kickstarter (algo así como saque inicial en fútbol) acaba de hacer balance de 2012, y el resultado no podía haber sido más positivo: más de 600 dólares recaudados por minuto hasta un total de 320 millones de dólares entre más de 2 millones de personas que hicieron posible financiar la friolera de 18.000 proyectos. Casi nada. La música fue el destino favorito, con más de 5.000 proyectos financiados, seguido del cine: una de cada 10 películas que compitieron en el pasado festival (independiente) de Sundance habían recibido fondos desde esta página web. Y ojo, porque una docena de proyectos recibieron más de un millón de dólares. No se trata de limosnas… Kickstarter se centra sobre todo en productos culturales, ya sean videojuegos, películas, libros… Es algo así como los Medici del siglo XXI. Eso sí, estos mecenas escriben en inglés.

Está claro que estamos ya ante el tercer paso consolidado a la hora de buscar dinero para emprender un proyecto. Primero solemos llamar a la familia, a ver si alguien arrima el hombro (y la cartera). Luego solemos ir al banco más cercano, o en el que tenemos un comercial de confianza. Ante los bolsillos vacíos de la familia y la cara de circunstancia de nuestro agente comercial, Internet y las páginas de financiación colectiva se convierten en la alternativa más viable.