Consejos para ganar concursos públicos, trucos para licitaciones

Las licitaciones o concursos públicos son una buena manera de salvar nuestra empresa, lo malo es que debemos ajustarnos al máximo a todas y cada una de las cláusulas. Aquí no se negocia.

Las licitaciones o concursos públicos son una buena manera de salvar nuestra empresa, lo malo es que debemos ajustarnos al máximo a todas y cada una de las cláusulas. Aquí no se negocia.

Ahora que no hay dinero en ningún sitio, es momento de buscar más que nunca. Año a año siguen saliendo menos licitaciones, menos obras públicas y contratos con las administraciones del Estado, municipios o Comunidades Autónomas, pero quizá eso tiene el lado bueno de que menos gente se anima a rebuscar. Porque si rebuscas, algo hay. La clave está en ceñirse totalmente a lo pedido, y hacerlo de una forma totalmente clara y transparente que ayude a la administración pública en concreto a cribar favorablemente nuestra propuesta.

  • Fuente de información: Internet. Ni se os ocurra preguntar en ventanilla, es perder el tiempo y los nervios. Tanto el BOE (para el Estado) como el DOUE (para la Unión Europea) tienen versión online. En el caso de Comunidades Autónomas y municipios, todo lo que ofrecen está también en sus respectivas páginas respectivas. Siempre hay una sección llamada contratación pública donde se anuncia, pero ojo, se suele hacer con el tiempo justo, así que conviene entrar a menudo, ponerse como objetivo por ejemplo entrar una vez a la semana en todas las webs de este tipo.
  • Diferenciar entre tipos de contrato: no es lo mismo un contrato por obra, por servicio o por suministros. Nuestra empresa debe ser una empresa de ese tipo de negocio, sino no tendremos nada que hacer. Si nos dedicamos a hacer obras públicas, no concursemos para suministrar material de obra, por ejemplo.
  • Plazos: lo legal/normal es entre 2 y 3 semanas. Para convocatorias con carácter de urgencia (las más apetecibles pues da menos tiempo a que se presente competencia) se reduce a una semana, por ello debemos vigilar semanalmente, como mínimo.
  • Triple certificación: debemos ser óptimos desde el punto de vista económico (ajustar el presupuesto), administrativo (ajustarnos exactamente a lo estipulado por la Ley) y técnico (ajustarnos a lo pedido en los pliegos, en las condiciones del contrato). Toda información superflua resta, afea, pero debemos estar seguros de que toda la información requerida está totalmente perfecta, pues no hay tiempo para subsanaciones y siempre habrá otra empresa que presente todo en orden.

Y ya si nos dan la licitación, solo queda rezar para cobrarla pronto…