Trabajar en Silicon Valley como emprendedor

Ir a Silicon Valley suele ser sinónimo de éxito. Y si es a gastos pagados y con la mejor carta de presentación, mucho mejor. Hay competiciones que premian con un futuro mejor.

Ir a Silicon Valley suele ser sinónimo de éxito. Y si es a gastos pagados y con la mejor carta de presentación, mucho mejor. Hay competiciones que premian con un futuro mejor.

Silicon Valley es el Maracaná de la empresa, el Liceo de los emprendedores, la meca de las pymes y de la gente con buenas ideas, en definitiva. Codearse con Google, Microsoft o Amazon puede parecer una quimera, pero hay iniciativas que permiten que españoles con ganas de triunfar vayan a triunfar allí donde más posibilidades de triunfo hay. Una vez instalados en la tierra de las oportunidades, solo tendremos que trabajar por nuestra idea.

Hasta 200 empresas, siempre del sector start-up, es decir, emprendedores con ideas nuevas, pueden participar a lo largo de todo este año en la GoToSiliconValley, una competición del más alto nivel que promete una oportunidad para desarrollar nuestra idea en la costa Oeste de Estados Unidos. Pero hemos de ser los mejores, solo una empresa será la afortunada. Habrá fases previas y eliminatorias en todas las grandes ciudades españolas: Madrid, Barcelona, Valencia… Hasta que el próximo mes de noviembre las mejores de entre las mejores se junten en Madrid en la gran final, la cita que dirimirá quién es el ganador de esta oportunidad única. No importa qué tipo de empresa seamos, ni del sector al que nos dediquemos, ni cómo hayamos empezado a desarrollar nuestra idea. Ni siquiera debemos justificar la fase en la que se encuentra el proyecto, solo su viabilidad y originalidad. Habrá premio de consolación, el segundo clasificado se llevará una plaza pagada en la StartUpBusSpain, uno de los viveros de nuevas ideas empresariales más exitosas de España.

Para participar tan solo hay que inscribirse, contar de qué va nuestro negocio o idea, presentar un plan de viabilidad y una idea de desarrollo. Y una vez dentro, no tener miedo al qué dirán, sino vender nuestra compañía como si fuera la mejor del mundo. Porque solo así podremos competir de verdad allí donde están las mejores del mundo.