¿Puedo comprar preferentes? ¿Dónde las tengo que comprar?

Viendo algunas de las muchas noticias sobre preferentes, el otro día me hice esta pregunta: ‘¿alguien estará comprando preferentes ahora?’ ‘¿se puede?’.

Viendo algunas de las muchas noticias sobre preferentes, el otro día me hice esta pregunta: ‘¿alguien estará comprando preferentes ahora?’ ‘¿se puede?’.

Aunque no creo que nadie se meta en la compra de preferentes, si que es posible comprarlas.

Como sabes (o debes haber oído), las participaciones preferentes son un producto financiero que usaban los bancos y que vendían a sus clientes (a quien se las colaban) y tienen unas condiciones muy particulares: son a perpetuidad (o hasta que alguien te las compre), y el banco está obligado a darte un interés por ellas o, si no cumple, a comprártelas.

‘Parece una buena inversión…¿me interesa?’. Pues antes si que interesaba, pero ahora no: el interés que da el banco está ligado a que el banco tenga beneficios…En la época de vacas gordas, este interés podía ser, fácilmente, de un 6-7%, pero ahora es de un 0% y, además, el banco no te las compra.

‘Vaya…¿por qué se llaman preferentes?’. Pues es un formalismo: si el banco quebrase, después de los acreedores, los primeros en cobrar serían los dueños de las preferentes, pero los bancos las vendían dando a entender que solo se las vendían a clientes preferentes , algo que, como hemos visto en las noticias, era mentira (se las vendían a quien podían).

‘Y si quiero comprar ahora, ¿puedo?’.
Si, podrías ir a un banco y comprarlas o ir a un inversor que tenga preferentes y que te las venda, pero ¿invertirías en algo que sabes que ha arruinado a mucha gente y que el interés actual es del 0%?. Lo que hacen algunos inversores (o hicieron) fue comprarlas por mucho menos de su valor (un 80% menos), de cara a que cuando los bancos volvieran a tener beneficios, ser dueños de preferentes a buen precio.

Los bancos, en parte interesados y en parte obligados, se han visto forzados a cambiar las preferentes por acciones del propio banco (muchos privatizados, como Bankia), teniendo en cuenta una quita importante y, además, las acciones por las que se han cambiado se han depreciado a la velocidad de la luz, arruinando a miles de personas (la mayoría, inversores pequeños que han sido engañados).