Modelo 720 de declaración de bienes, dinero y derechos en el extranjero

Junto a la Declaración de la Renta, si tenemos bienes o dinero en el extranjero ahora también debemos presentar una declaración específica para esos bienes o dinero, el modelo 720 de Hacienda.

Junto a la Declaración de la Renta, si tenemos bienes o dinero en el extranjero ahora también debemos presentar una declaración específica para esos bienes o dinero, el modelo 720 de Hacienda.

La reforma tributaria del Gobierno, la última de tantas, trajo mucha polémica porque era lo más parecido a una amnistía fiscal. Básicamente los que tenían dinero o bienes escondidos ‘por ahí’, solo tenían que decirlo y pagar un 10% del valor de eso declarado, muy por debajo de lo que les correspondería pagar en concepto de impuestos y desde luego sin ir a la cárcel como en muchos casos deberían hacer.

El caso es que para los ricos y también para los mundanos, existe un papelito, llamado Modelo 720, disponible en la página web de Hacienda y de obligado cumplimiento si tenemos bienes o derechos en el extranjero (cuentas, valores, casas, derechos, bienes muebles… conseguidos y/o situados en el extranjero):

  • Están obligados a presentarla toda persona física o jurídica con ‘cosas’ conseguidas en el extranjero o situadas en el extranjero por valor de más de 50.000 euros siempre y cuando esta persona resida en España o la entidad en cuestión esté situada en nuestro país, aunque su sede central no esté en España.
  • Una vez hecha la primera declaración, solo habrá que repetirla en años sucesivos si hemos incrementado el patrimonio en al menos 20.000 euros.
  • Solo disponible en Internet (pero tranquilos, con un tutorial incorporado).
  • Se necesita firma electrónica, pero al ser por Internet lo puede rellenar tanto el declarante en persona como un asesor o autorizado sin mayor problema.
  • Se ha de presentar entre el 1 de enero y el 31 de marzo del año siguiente al declarado (como la Declaración de la Renta, que la de 2012 se presenta en 2013).
  • En 2012, por ser el primer año de implantación de este modelo, abril será también un mes hábil, mientras que enero y febrero no está nada claro que vaya a funcionar.

Fechas para presentar la renta 2013: borrador, devolución…

Apunto de acabar el año y ya estamos pensando en la renta: en el 2013 te toca presentar la declaración de la renta del año 2012, con todo lo que cobraste y pagaste.

Apunto de acabar el año y ya estamos pensando en la renta: en el 2013 te toca presentar la declaración de la renta del año 2012, con todo lo que cobraste y pagaste.

Por las fechas que estamos, ya tienes muy difícil el hacer nada relacionado con la renta que no hayas hecho ya: tendrías que haber desgravado aquella inversión o haber abierto ese plan de pensiones que querías…pero ahora ya es tarde (tendrá que esperar al año que viene).

Por eso Hacienda se pone las pilas y ya ha publicado su programación de fechas para este 2013 y las que más interesa a la mayoría (a los ciudadanos) son las relacionadas con la declaración de la renta: borrador, presentación, etc…
Para empezar, desde el 2 de abril ya puedes solicitar el borrador de la declaración (hasta el día 1 de julio), pero recuerda que si ya lo solicitaste el año pasado, no hace falta que lo vuelvas a hacer (la web te dirá que tu borrador está en trámite y que lo recibirás en breve).

Pero lo importante lo tienes que hacer entre el 3 de mayo y el 1 de julio: en esas fechas ya puedes presentar la declaración; recuerda que, si confirmas el borrador, aunque lo haya hecho Hacienda, puede tener (suele tener) errores y es tu obligación el revisarlos y corregirlos.

Mi consejo es que no hagas la declaración el primer día (porque suelen salir errores y fallos que se corrigen pasadas dos o tres semanas) ni los últimos (porque luego siempre puede haber algún problema o algún papel olvidado que es importante y no te dará tiempo).

Y recuerda que, si necesitas ayuda, en Hacienda te pueden echar una mano con la cita previa.

Los mejores depósitos del año, plazo fijo sin riesgo

Un depósito a plazo fijo, aunque parezca una paradoja, también nos puede hacer ahorrar impuestos. Básicamente porque lo depositado no lo gastaremos nunca.

Un depósito a plazo fijo, aunque parezca una paradoja, también nos puede hacer ahorrar impuestos. Básicamente porque lo depositado no lo gastaremos nunca.

Ya os venimos comentando hasta la saciedad que es el momento de hacer algo con nuestro dinero para sacarle rentabilidad, preferentemente a partir de desgravaciones fiscales en la Declaración de la Renta, pero si no queremos congelar nuestros ahorro hasta que nos jubilemos, otra opción es compensar la posible petición de impuestos que nos llegue con nuestra Declaración de la Renta contratando ahora un plazo fijo atractivo a corto plazo.

La idea es la siguiente: si sabemos que este año hemos pagado menos IRPF de lo que nos correspondería (porque hayamos camabiado varias veces de trabajo y nos hayan retenido solo el 2% legal en los primeros meses de cada trabajo, o porque hayamos ganado dinero con préstamos u otras cuestiones) podemos dedicar parte de ese dinero que nos hemos ahorrado a abrir un depósito. Ese depósito nos dará una rentabilidad justo cuando Hacienda nos reclame el IRPF que le debemos, y así quedaremos con lo comido por lo servido. No ganaremos dinero, pero tampoco lo perderemos. Las mejores opciones para ello son las siguientes:

Por supuesto, también tendremos que pagar los impuestos correspondientes por los intereses que nos generen, pero en todo caso la ganancia debería igualar el IRPF de más que tendremos que pagar. Eso sí, hay que estar atentos a los posibles productos financieros adosados que puedan traer estos depósitos (tarjetas, cuentas corrientes, seguros…).

Domicilia tus impuestos y consigue ahorrarte unos euros

Por desgracia para nosotros, la crisis ha traído en todos sitios subidas de impuestos: te retienen más, te dan menos ayudas y te cobran más a la mínima que pueden.

Por desgracia para nosotros, la crisis ha traído en todos sitios subidas de impuestos: te retienen más, te dan menos ayudas y te cobran más a la mínima que pueden.

Por eso hay que intentar ‘trabajar’ un poco para que te cobren lo mínimo posible: por ejemplo, ya que tienes que pagar una hipoteca, intenta conseguir desgravarte al máximo por la misma, de manera que la situación se suavice un poco.

Algo parecido ocurre con los impuestos de tu ciudad: seguro que durante todo el año te llegan dos o tres recibos que, aunque sean una vez al año, te duelen en el alma cada vez que los pagas (y con la crisis más): el Impuesto de Bienes Inmuebles, el Impuesto de Circulación, el impuesto de basuras, etc…Depende de cada ciudad, se paga antes o después durante el año y el valor de los mismos también varía, pero pagar, tienes que pagar.

Pero no son pocos los ayuntamientos que, para ‘animar’ a que la gente domicilie sus recibos, les hacen un pequeño descuento si los domicilian en su banco: un 1, 2, 3 o incluso un 5% menos puedes llegar a ahorrarte por decirle al Ayuntamiento un número de cuenta del que cobrar los recibos la próxima vez.

A los Ayuntamientos les interesa porque se ‘aseguran’ que en cuanto manden el recibo, lo van a poder cobrar pasados pocos días y a ti te ayudan a tener una obligación menos (pensar en que tienes que pagar) y, además, te hacen un descuento, no muy grande, pero que se agradece (todo lo que sea ahorrar, se agradece hoy en día).

¿Tengo que pagar por recurrir una multa de tráfico?

Las nuevas tasas judiciales no han gustado a casi nadie y son un golpe a los derechos de justicia de los ciudadanos; aunque hay ciertos matices que se aclaran con un poco de información

Las nuevas tasas judiciales no han gustado a casi nadie y son un golpe a los derechos de justicia de los ciudadanos; aunque hay ciertos matices que se aclaran con un poco de información

Como pasó con las tasas farmacéuticas, al principio había más preguntas que respuestas pero con el tiempo se han ido aclarando; ahora las nuevas tasas judiciales se van aclarando poco a poco y se irán justificando cuanto de vayan utilizando.

El ejemplo más utilizado por todos los medios de comunicación es el de las multas de tráfico: según las noticias, si alguien quiere recurrir una multa de 100 euros tiene que pagar una tasa de 200 euros, con lo cual no parece muy lógico recurrir.

En realidad, este ejemplo no es del todo cierto: si te ponen una multa de tráfico, como ocurría hasta ahora, puedes recurrirla de manera administrativa, es decir, puedes acudir a tráfico (o a tu Ayuntamiento) y justificar tus motivos por los que consideras que la multa es injusta y no quieres pagar; gracias a estos recursos, muchas multas no llegan nunca a pagarse, bien por dar la razón al usuario o bien por tardar demasiado en contestar y prescribir la multa.

En este caso, no se debe pagar nada; en el caso de recibir respuesta de la administración y ésta obligarnos a pagar la multa, si seguimos queriendo recurrir la multa (por considerarla injusta), tenemos que ir a través de medios judiciales y en este caso sí que tenemos que pagar las tasas (aunque, en caso de darnos la justicia la razón, la otra parte (en este caso la administración) deberá cubrir estos costes).

Es cierto que es una tasa injusta, pero llegados a este punto, es un coste más que tenemos que asumir, ya que, además de la tasa, tendremos que pagar un procurador, abogado, etc…algo que ya existía antes de las tasas.