Producto bancario del Mes: Bonificación del BBVA por planes de pensiones

Las planes de pensiones son un bien muy cotizado: los bancos saben que la gente está asustada porque cree que no les llegará la jubilación (quizá con razón)…

Las planes de pensiones son un bien muy cotizado: los bancos saben que la gente está asustada porque cree que no les llegará la jubilación (quizá con razón)…

…y por ello la gente se está abriendo más planes de pensiones que nunca; al mismo tiempo saben que la gente que tenga trabajo sigue realizando un ingreso continuado en estos planes de pensiones y les quedan años (hasta que se jubilen, algo cada vez más lejos) hasta que puedan tocar ese dinero.

Pero como la gente tiene miedo ahora mismo de separarse de su dinero, los bancos intentan captar clientes que ya tengan un plan de pensiones en otro banco…y eso es algo que nos puede interesar a todos.

Por ejemplo, este mes, el BBVA ofrece a todo el que abra un plan de pensiones con ellos un interés muy llamativo: un 4% (si el ingreso es superior a 25.000 euros; si es inferior, será un 2%). Esta oferta también aplica a los clientes actuales que hagan aportaciones en la misma cantidad.

Ese interés podrás reinvertirlo en tu plan de pensiones o incluso canjearlo por productos de BBVA de su Tienda de Compras.

La pega es que este movimiento lo tienes que hacer durante esta semana, ya que tienes hasta el 30 de junio; no dudes en ir a tu BBVA y comentarlo con un asesor directamente para poder entrar en plazo.

¿Cuánto tengo que cotizar para cobrar jubilación?

Trabajar y trabajar para podernos jubilar. Quizá nos salga a cuenta dejar antes de currar a cambio de cobrar algo menos de pensión de jubilación. Hagamos números.

Trabajar y trabajar para podernos jubilar. Quizá nos salga a cuenta dejar antes de currar a cambio de cobrar algo menos de pensión de jubilación. Hagamos números.

Lo primero que hay que dejar claro en torno a este asunto, es que a nadie se le obliga a trabajar. Quien no necesite dinero y no le importe no tener que madrugar y tener obligaciones, es muy libre de quedarse en su casa. Pero que no le pida nada al Estado a cambio, ni ahora ni cuando sea mayor. Dicho esto, es buen momento para actualizar los últimos cambios en legislación laboral, todos a peor, para qué engañarnos, y empezar a echar cálculos de cuánto nos queda para dejar de trabajar. Porque seamos serios, aquí todos necesitamos trabajar.

Hay dos tipos de jubilación, la plena y la parcial, que se refieren al montante total que cobraremos con respecto a lo que nos corresponda de pensión, y va en función de los años trabajados. Con la reciente reforma laboral la edad mínima para acceder a la jubilación plena se eleva de 65 a 67 años (lo hará de forma gradual, quien ahora tenga 50 y muchos años probablemente se podrá jubilar mucho antes, peor no así los que tengan unos 30 años). Además de cumplir ese requisito de edad, deberemos haber trabajado (cotizado, pues el trabajo en negro evidentemente no cuenta) al menos durante 37 años, en vez del mínimo de 35 años que se solicitaban hasta ahora. Para que nos hagamos una idea de cómo va la implantación sucesiva de esta nueva legislación en materia laboral, actualmente deberemos trabajar un mínimo de 38,5 para podernos jubilar a los 65 años con derecho a la pensión completa. Por debajo de esa pensión completa, nosotros elegimos cuándo jubilarnos, pero cobrando solo un porcentaje de lo que cobraríamos esperando hasta el final de nuestra vida laboral:

  • 15 años cotizados: 50% de pensión.
  • 20 años cotizados: 61% de pensión.
  • 25 años cotizados: 72% de pensión.
  • 30 años cotizados: 84% de pensión.

Es decir, por cada año cotizado a partir de ese mínimo de 15 años cotizados para cobrar pensión, añadiremos aproximadamente un 2% de pensión a percibir. Recordemos que la suma total se calcula a partir de los últimos 25 años cotizados (no de los 15 últimos, como antes).

Cómo abrir un plan de pensiones en el extranjero

Vivir fuera es hoy casi una obligación si queremos trabajar, pero además es un quebradero de cabeza a la hora de buscar desgravaciones fiscales en España o en el país de destino.

Vivir fuera es hoy casi una obligación si queremos trabajar, pero además es un quebradero de cabeza a la hora de buscar desgravaciones fiscales en España o en el país de destino.

Trabajar en el extranjero hoy es una opción cada vez más apetecible, y no porque no nos guste vivir en España, sino porque aquí no hay trabajo. Una vez instalados en el extranjero y ganando dinero en otra divisa, o al menos sujetos a otro régimen fiscal, llega la gran pregunta: ¿qué hago con mis ahorros?

En muchos casos, llegados como estamos a final de año, la respuesta es inmediata: abrirme o aportar dinero a mi plan de pensiones. Eso está muy bien porque desgrava, pero ojo si trabajamos fuera, pues las desgravaciones fiscales siempre se aplican sobre el total de impuestos pagados en el periodo, nunca nos darán más. Es decir, que si un plan de pensiones nos permite desgravarnos 2.000 euros en un año pero durante ese año solo hemos pagado 1.800 euros en concepto de IRPF, en nuestra Declaración de la Renta solo nos saldrá a devolver, como mucho, esos 1.800 euros, nunca más. Esto es especialmente importante tenerlo en cuenta cuando estamos viviendo en el extranjero, pues en ese caso lo normal es que no estemos cotizando, pagando impuestos, en España. Esto hará imposible que nos podamos desgravar por un plan de pensiones en España, por lo que deberemos no abrirlo o dejar de ingresar dinero en él si ya lo tenemos abierto.

Como sustitutivo, la mejor opción es abrirnos un plan de pensiones o similares en el extranjero, pero siempre y cuando el producto que contratemos no esté vetado hasta nuestra jubilación o condicoinado a alguna cuestión particular, pues entonces nos encontraremos en la misma situación que con un plan español viviendo fuera: cuando volvamos a España, este producto contratado en el extranjero dejará de darnos réditos el día en que volvamos a España. Por otro lado, deberemos tener en cuenta que, aunque trabajar en el extranjero suele ser siempre muy apetecible a nivel fiscal por renta, hay países con impuestos sobre el capital. Esto quiere decir que tendremos que pagar impuestos no solo por lo generado en el país en cuestión en el que vivamos, sino por todo nuestro patrimonio, aunque esté en España y coticemos por él también aquí. Como siempre, lo mejor que podemos hacer es informarnos bien para no tener sorpresas desagradables.

¿Cuándo abrir un plan de pensiones?

Los planes de pensiones son una buena, muy buena o no tan buena idea dependiendo de nuestra situación personal y del momento. Estudiemos cuándo debemos decidirnos.

Los planes de pensiones son una buena, muy buena o no tan buena idea dependiendo de nuestra situación personal y del momento. Estudiemos cuándo debemos decidirnos.

No queremos ser pesados, pero cada vez os queda menos para acogeros a la mejor opción en cuanto a desgravaciones fiscales para el año que viene: los planes de pensiones, los Planes de de Previsión Asegurados y los Planes de Ahorro Individual Sistemático. Todos ellos os preparan la jubilación, y además os hacen ahorrar dineor año a año al no contabilizarse como rendimiento del capital sino como inversión, y por lo tanto desgravándonos.

Dicho esto, y siendo fieles defensores de este tipo de productos porque además vaya usted a saber qué será de las pensiones públicas dentro de X años, hay que saber cómo y cuándo abrirnos nuestro plan de pensiones para sacarle la máxima tajada. Para ello, lo mejor es ver cuánto cobramos y cuánto cobraremos cuando nos jubilemos. Lo explicamos con un par de ejemplos:

  • A partir de 100.000 euros brutos anuales, conviene hacerlo cuanto antes y aportar lo máximo, pues estamos cobrando por encima de la base máxima de cotización (en torno a 3.500 euros mensuales), por lo que cuando nos jubilemos dejaremos de percibir aproximadamente dos terceras partes de lo que hoy cobramos. Es decir, si no tenemos plan de pensiones privado, deberemos acostumbrarnos a vivir con un tercio del dinero con el que vivimos hoy.
  • A partir de 50.000 euros, debemos abrirlo cuanto antes pero no necesitaremos aportar tanto dinero, pues al jubilarnos ‘solo’ dejaremos de percibir aproximadamente un tercio de lo que cobramos actualmente como sueldo. Deberemos acostumbrarnos a vivir con un poco menos, pero asumible, aunque no tuviéramos plan de pensiones privado.

Además de esto, debemos calificar de positivo que un plan de pensiones nos crea un hábito de ahorro a largo plazo, que cuanto antes lo abramos más intereses nos dará (sobre todo los PPA) y que hablamos de una inversión segura, pues si ese dinero lo invertimos en renta variable de toda la vida podemos ganar más, pero también perderlo. pero eso sí, hemos de saber que es prácticamente imposible recuperar el dinero antes de tiempo y que nos puede llevar a una crisis de solvencia puntual en la economía familiar.

¿Tributan los intereses obtenidos con tu Plan de Pensiones o PPA?

Los planes de pensiones, sean en la modalidad que sean, no tributan hasta que el dinero aportado no se convierte en rendimientos del capital. Es decir, hasta que nos jubilamos.

Los planes de pensiones, sean en la modalidad que sean, no tributan hasta que el dinero aportado no se convierte en rendimientos del capital. Es decir, hasta que nos jubilamos.

Llevamos días aclarando dudas sobre el producto estrella de cada fin de año: el plan de pensiones, y también sobre sus hermanos casi gemelos, el Plan de Previsión Asegurado (PPA) y las Planes Individuales de Ahorro Sistemático. Como sabéis, estos productos financieros tienen dos claras ventajas: por un lado preparamos nuestra jubilación ante la incertidumbre de qué pasará con las pensiones públicas viendo la que está cayendo, y por otro lado nos desgravamos en la Declaración de la Renta a presentar el siguiente año según lo que hayamos aportado.

Pues bien, además si sabemos sacarle todo el partido, hará posible que nos desgravemos aún más. Las aportaciones a este tipo de productos financieros, es decir, el dinero que año a año vamos aportando al mismo, y que dependerá exclusivamente de lo que podamos y queramos, sin ninguna normativa que nos obligue a poner una cantidad fija (importante, pues hay gente que no abre planes de pensiones pensando en que se va a ver obligado a meterle dinero todos los años que le queden de vida laboral) no tributan a Hacienda. Es decir, no hemos de pagar impuestos por ellos hasta que no los recuperemos, hasta que no nos jubilemos y podamos hacer uso efectivo de ese dinero. Así, si por ejemplo hemos ganado 50.000 euros en este año que acaba, tendremos que tributar por esos 50.00 euros, ya sean por alquiler de una vivienda, sueldos, intereses de inversiones, etc, pero si de esoso 50.000 euros metemos por ejemplo 3.000 en un plan de pensiones y 7.00 en un PPA, solo tendremos que tributar por un total de 40.000 euros el próximo año, pues los 10.000 restantes (3.000 del plan de pensiones y 7.000 del PPA) los tributaremos cuando se conviertan efectivamente en rendimientos del capital, en el momento en que los disfrutemos en nuestra jubilación.

Se trata por tanto no de una desgravación total, sino aplazada en cierto sentido. Dejamos de pagar impuestos hoy, pero los pagaremos cuando nos jubilemos.