Cómo afrontar un ERE, derechos laborales en Expedientes de Regulación de Empleo

Los ERE siguen lamentablemente a la orden del día. Saber qué debemos hacer si nos toca esa desagradable situación es clave. Tomemos nota y reclamemos sin piedad.

Los ERE siguen lamentablemente a la orden del día. Saber qué debemos hacer si nos toca esa desagradable situación es clave. Tomemos nota y reclamemos sin piedad.

Está más de moda que Messi. Por mucho que digan algunos que la nueva política laboral ha aminorado el ritmo de despidos, que ahora se negocio antes de despedir bla, bla, bla, lo cierto es que cada día más personas se enfrentan a la dura realidad de un Expediente de Regulación de Empleo, el temido ERE. Es la primera puerta de salida que encuentran las empresas para sus crisis particulares. Y hay cosas que todos deberíamos saber, por si acaso:

  • Afecta a todos. Siempre que se base en criterios ‘objetivos’ (productividad, básicamente), también pueden entrar en un ERE los trabajadores con familia u otras cargas, pero siempre éstos han de tener especial consideración (aunque, si en nuestra empresa no hay sindicato, la cosa se complica en la realidad).
  • Indemnización: debe ser objeto de negociación entre las partes, pero la indemnización mínima (y por tanto más habitual) son los famosos 20 días por año trabajado. Los años no completos se prorratean, habrá un máximo de 12 mensualidades y no hemos de pagar impuestos por esta paga ‘extra’. Las empresas con menos de 25 empleados tienen condiciones especiales.
  • Amparo: cada ERE debe venir de la mano de un plan de recolocación externo, que no suele ser eficaz pero sí es obligatorio, y en todo caso un ERE es denunciable ante la jurisdicción laboral.
  • FOGASA: si tu empresa casi quiebra, lo lógico es que no tenga dinero ni para pagar el ERE, pero eso no significa que no tengamos derecho a la indemnización, simplemente que será el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) el encargado de pagárnosla, pero en este caso no podremos cobrar nunca más del doble del salario mínimo de nuestro sector mensualmente.

Si tenemos la desgracia de que nos toca un ERE, poco podemos hacer, salvo denunciar si creemos que es injustificado y reclamar hasta la última peseta de indemnización esté bien, mal o regular la empresa en cuestión.

Qué hacer con las acciones de Bankia

Bankia ya no forma parte del Ibex35, pero eso no quiere decir que sus acciones dejen de ser válidas. Veamos cómo se presenta el panorama para la entidad.

Bankia ya no forma parte del Ibex35, pero eso no quiere decir que sus acciones dejen de ser válidas. Veamos cómo se presenta el panorama para la entidad.

Como ya es de todos sabido, Bankia salió del elitista Ibex35, el selectivo español, este 2 de enero, por su mega pérdida de valor (se cotiza a menos de 0,5 euros por acción) y el riesgo de contagios sistémico, ese término tan de moda en finanzas. Así están las cosas para sus accionistas.

BFA, Banco Financiero y de Ahorros, le ha inyectado ya casi 11.000 millones de euros a la entidad, y lo que falta. Pero esa ampliación de capital queda fuera del alcance de sus viejos accionistas, pues así lo ha ordenado el FROB (más conocido como Fondo de Reestructuración Bancaria). Es decir, a los accionistas solo les queda ver cómo una instancia pública tasa el precio de sus acciones a punta de pistola. Cabe apuntar aquí que la propia entidad no está de acuerdo, pues la cúpula directiva abogaba porque los pequeños inversores también pudieran acudir a esta ampliación de capital, pero como Bankia es ya más pública que privada, tocó aceptar la imposición.

Una vez restado su patrimonio total de su valor negativo actual (tasado en más de 4.000 millones de euros) queda un remanente de más de 1.500 millones de euros. Esto no importa salvo por una cosa: es de ese montante del que se extrae el precio por acción, que quedaría fijado en 0,57 euros por acción. Esta brutal ampliación de capital sin posibilidad de suscripción preferente por los antiguos inversores trae consigo una conclusión evidente: se castiga a los anteriores inversores, pues según la ley son los accionistas los que deben cargar con el peso de la devaluación de sus títulos, igual que ganan dinero cuando éstos se revalorizan. Esto no quiere decir que vaya a fijarse ese precio por acción en su próxima salida en Bolsa (Bolsa de Madrid, ya no Ibex35) ni que este sea su precio objetivo, pues como ya ha ocurrido en anteriores ocasiones con otras empresas de gran nombre y mayor negocio, por muy mal que estén suelen ser apetecibles, y esto hace subir el precio de las acciones. De las nuevas de la ampliación, y también las de los anteriores suscriptores.

Avance económico de 2013: paro, rescate y ¿recuperación?

Empieza un nuevo año, pero con viejas malas noticias. Habrá que saber dónde y porqué va a ir mal o bien, e intentar copiarles o alejarnos, según el caso.

Empieza un nuevo año, pero con viejas malas noticias. Habrá que saber dónde y porqué va a ir mal o bien, e intentar copiarles o alejarnos, según el caso.

Lo que debería ser una buena noticia: dejamos atrás un año 2012 nefasto en lo económico, trae consigo una mala noticia: empieza un año 2013 que dicen que va a ser igual de malo para el bolsillo. Distintas revistas especializadas y think tanks se afanan estos días en hacer su pronóstico para el año 5, como mínimo, de la crisis que nos aflije.

Según The Economist, los establecimientos financieros asiáticos ganarán protagonismo, lo que deja claro el desplazamiento del eje económico del mundo hacia el este, hacia una Asia comandada por China y su nuevo equipo directivo, que sin embargo verá su crecimiento reducido.

En Estados Unidos todos coinciden en que el año será difícil, por aquello de que republicanos y demócratas no se ponen de acuerdo en casi nada. Finalmente, los republicanos tendrán que hacer concesiones en el déficit del Estado y los demócratas tendrán que dar su brazo a torcer en cuestiones como Medicare o Seguridad Social.

Pero en todo el mundo, lo que sigue preocupando es Europa, y en concreto el euro. La moneda única ya ha pasado su momento crítico, según el semanario francés L’Expansion, lo que quiere decir que ya no tiene riesgo de desaparecer, pero eso no quiere decir que esté totalmente curado. La zona euro seguirá en recesión, y las elecciones en Alemania marcarán un antes y un después en lo que se refiere al déficit y su lucha titánica o bien harán seguir a Merkel donde está. Pero sea como sea, Europa y por tanto el mundo seguirán pendientes de España. Ya se han dado cuenta de que Grecia es solo un pasatiempo, incluso si saliera del euro sería un contratiempo asumible, pero que la cuarta economía del euro (España) pase por dificultades, eso no podemos permitírnoslo.

Las buenas noticias, en América Latina, y sobre todo en Brasil, uno de los nuevos motores del mundo.

Cómo reducir gastos sin despedir empleados

Echar al trabajador de turno ya no tiene porqué ser la primera opción para las empresas en crisis. Intentar que ese trabajador se adapte a las nuevas circunstancias es mucho más recomendable.

Echar al trabajador de turno ya no tiene porqué ser la primera opción para las empresas en crisis. Intentar que ese trabajador se adapte a las nuevas circunstancias es mucho más recomendable.

El titular de este post parece solo interesante para directivos, jefes de recursos humanos o gente con responsabilidades similares. Pero no es así. El que una empresa se mantenga con sus empleados y cuenta de resultados al día no solo es tarea, o no solo debería ser tarea, de los que mandan. Los que están por debajo también pueden aportar visiones novedosas para que el despido sea la última de las opciones posibles. Por ello conviene que tomemos todos nota en tiempos en los que el despido ha pasado a ser casi la primera opción, con una nueva legislación laboral que ha incrementado los ERE un 72% en el primer semestre de este 2012.

  • Reducciones de jornada: debemos tener en cuenta que el ahorro que una empresa percibe al cambiar a un empleado de jornada completa a jornada laboral es mucho mayor que el perjuicio que percibe el empleado. Así, cuando a un trabajador se le reduce jornada y sueldo en un 50%, el trabajador sigue manteniendo como el primer día sus derechos laborales adquiridos con el anterior contrato, por lo que al final es mayor la ganancia para la empresa que la pérdida para el trabajador. No solo es sueldo el contrato.
  • Pensar en el día después: cada despido es poner el contador a cero. Dejas de contar con todo lo que te aporta (aportaba) ese trabajador, algo que quizá necesitarás una vez pase la crisis, o el mal momento por el que atraviesa tu empresa. Así, puedes verte en la necesidad de pagar más por lo que ya tienes una vez vuelvas a necesitarlo después.
  • Aumentar la empleabilidad: no se trata de que un trabajador ya no sirva para la empresa, sino que su trabajo se ha quedado obsoleto. Siempre es más provechoso para la compañía y el personal procurar reciclar las habilidades laborales de un empleado y que pase a ser imprescindible a echarlo y tener que buscar nuevo personal para cubrir nuevas necesidades. He ahí la nueva gran tarea que la crisis ha obligado a ejercer a los departamentos de recursos humanos.
  • Buscar subvenciones: que las hay. La nueva ley sobre empleabilidad ha traído debajo del brazo nuevas oportunidades de ayuda para jóvenes, conversión de contratos temporales en fijos o reclutamiento de personas con discapacidad. Para ello lo mejor es acudir a la ventanilla única de nuestra Comunidad Autónoma respectiva.

¿Qué es el FROB, Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria?

Las nacionalizaciones de los bancos en problemas las pagamos entre todos, y los créditos que nos concede Europa los garantizamos entre todos. Lo hace el FROB como intermediario.

Las nacionalizaciones de los bancos en problemas las pagamos entre todos, y los créditos que nos concede Europa los garantizamos entre todos. Lo hace el FROB como intermediario.

Otro de esos términos que por complejos y largos acaban siendo más famosos por sus siglas que por lo que éstas significan. Desde hace ya meses el FROB es casi tan famoso como Messi, pero por malas noticias, no por goles. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria es de vital importancia para el futuro de las finanzas de España, y por eso conviene diseccionar cada una de las palabras de su nombre.

El FROB, como su propio nombre indica, es un fondo, una cantidad de dinero. Ese dinero está destinado a la puesta en orden de entidades de crédito (bancarias, por eso las cajas, entre otras razones, se hicieron bancos hace unos meses) en problemas. Su lema reza: «contribuir a reforzar los recursos propios de las mismas…». Dejando a un lado esos misteriosos puntos suspensivos que nadie sabe muy bien qué nos depararán, deja claro que es un fondo para ayudas temporales, puntuales y transitorias, pues la idea es que las propias entidades de crédito salgan reforzadas en sus balances. Se creó en 2009 para gesionar el fin de las cajas de ahorro y su conversión dramática en bancos de toda la vida, pero últimamente ha adquirido mayor importancia porque será al FROB a quien le preste dinero Europa para la recapitalización/reestructuración/línea de crédito/ayuda… todo menos decir la temida palabra rescate bancario. Es decir, el dinero de la Unión Europea (el MEEF) pasará a manos del gobierno español a través de este fondo soberano, el FROB, que a su vez le prestará el dinero a los bancos. A España le llegará el dinero supuestamente a entre el 3 y el 4% de interés anual y el FROB a su vez se lo dará a las entidades con problemas a un 7-8% de interés. Un negocio redondo, siempre que los bancos con problemas puedan devolverlo…

Ese dinero de la Unión Europea se unirá a los 9.000 millones de euros (hoy parece una cifra ridícula) con los que nació de presupuesto, y que salieron tanto de los Presupuestos Generales del Estado como del Fondo de Garantía de Depósitos Bancarios, que recordemos que nos asegura nuestros depósitos hasta 100.000 euros con respaldo público.