El Euro cumple 10 años de vida

¿Qué tienes en común con 330 millones de personas? Tu moneda. El Euro cumple 10 años, y seguimos haciendo cuentas con los precios grandes y quejándonos de que todo está más caro

¿Qué tienes en común con 330 millones de personas? Tu moneda. El Euro cumple 10 años, y seguimos haciendo cuentas con los precios grandes y quejándonos de que todo está más caro

Estos días se cumplen 10 años del mayor milagro de las matemáticas desde los tiempos de la multiplicación de los panes y los peces. El 1 de enero (en realidad el 4, que fue el primer día laborable de 1999) se cumplió una década del extraordinario caso de la moneda que convertía precios de 100 pesetas en 166 y pico. El 1 de enero de 1999 se creó el Euro (aunque su implantación definitiva llevó varios años, hasta 2002 sólo se utilizó para transacciones electrónicas). Pero, como nos pilla en recesión, desde Bruselas han dicho que celebraciones, las justas.

Se creó principalmente para mantener un cierta estabilidad en los precios, pero a cambio hemos pagado una montaña rusa en el valor de cambio que ha hecho bastante pupa a las exportaciones; por ejemplo, desde su caída frente al dólar en 2000, el euro casi había duplicado su valor en 2008, antes de debilitarse nuevamente. Nos llegaron a dar 3 dólares por cada 2 euros, y ahora es la libra la que nos mira con temor. Somos como el primo de Zumosol, pero en ocasiones eso es negativo, porque a los países de fuera les cuesta más comprar nuestros productos. El hecho es que ya somos 16 países (Eslovaquia se acaba de unir) de los 27 de la Unión Europea los que pagamos con euros, y eso es muy cómodo al menos a la hora de viajar.

Por cierto, nos parecía una exageración que hubiera un billete de más de 80.000 pesetas, y hoy España es el país con mayor circulación de billetes de 500 euros… Sea como fuere, seguimos añorando a la peseta rubia, y a ese señor con bigote que salía en los billetes de mil (por cierto, mucho más robustos que los de 5 euros, que se han reblandecido enseguida), de hecho seguimos hablando del precio de los pisos en millones y los abuelos (y no tan abuelos) siguen con la cuenta del 6. Que sepáis que el Banco de España sigue estando obligado a canjear las pesetas que aún pululan por España (se cuentan por millones las ‘pelas’ que no se han cambiado por euros aún) e incluso hay alguna tienda de barrio que ha afrontado la crisis aceptando las viejas pesetas. Cumpleaños…¿feliz?

Los funcionarios y la crisis

Todos hemos tenido que tratar alguna vez con un funcionario. Y aunque hay de todo, siempre nos quedamos con lo peor: los vagos, los holgazanes, los que no hacen nada…

Todos hemos tenido que tratar alguna vez con un funcionario. Y aunque hay de todo, siempre nos quedamos con lo peor: los vagos, los holgazanes, los que no hacen nada…

En el caso de España se juntan dos hechos importantes: que en este país nos encanta quejarnos de todo y que hay algunos funcionarios realmente espabilados.

Con la crisis son muchas las personas las que se están planteando opositar ya que es una buena manera de encontrar empleo y, además, estable y seguro. Se lo plantean los que buscan su primer empleo y no encuentran nada, los que ahora están en paro y los que siempre se lo han planteado.

La pega para ellos y es que, gracias a una sentencia del Tribunal Supremo, es posible insultarlos, como hizo un periodista en un periódico valenciano, y , aunque le denunciaron, el juez ha dicho que no atentaba contra todos.

Una buena solución para acabar con esa ‘fama’, merecida o no, de vagos y poco trabajadores podría ser la misma que han aplicado en Italia, ese país que en algunos aspectos parece que se ha ido quedando atrasado pero que, a la hora de reactivar a los funcionarios, han encontrado una solución y, además, que funciona.

El Ministro Italiano de Administraciones Públicas decidió hace unos meses que dividía el sueldo de los funcionarios entre una parte fija y una parte variable en función de la productividad. Pues esta iniciativa ha reducido el absentismo laboral en un 45%. Me gustaría saber que pasaría se esa medida se aplicara en nuestro país, aunque yo veo dos opciones: una es que se les planteara pagar más a los funcionarios (lo que cobran ahora de fijo y si quieren cobrar más, pues depende de la productividad) y la otra es dividir su sueldo actual en fijo y variable…pero no sé porqué no creo que les gustara a algunos funcionarios (los que menos trabajan, claro).

Ejemplos de la crisis: la "alta cocina pobre" en Madrid Fusión

Lo que antes eran platos hoy son tapas, y lo que antes se hacía con caviar ahora se hace con arroz. No hay dinero para gastar en comer, pero todos seguimos necesitando comer 3 veces al día (mínimo…)

Lo que antes eran platos hoy son tapas, y lo que antes se hacía con caviar ahora se hace con arroz. No hay dinero para gastar en comer, pero todos seguimos necesitando comer 3 veces al día (mínimo…)

Ahora que los menús del día bajan de precio, que los restaurantes de noche empiezan a vaciarse y que merendar ya casi es un lujo, la «alta cocina pobre» es lo que se lleva en la feria Madrid Fusión, el encuentro de los cocineros que mandan en esto y que tiene lugar estos días en Madrid: patatas a la importancia en plato XXL, arroz con muchos colores pero arroz al fin y al cabo, o sopa de castañas servida sólo con buenas maneras. El truco está en utilizar productos muy baratos pero darles un toque especial, intentando renunciar a las facturas astronómicas sin renunciar al sabor y a la originalidad. Si es que, donde esté una buena tortilla española…

Otras tendencias que triunfan estos días en Madrid Fusión son los small plates (su nombre, a poco que se sepa inglés, deja claro de qué va la cosa), los gastrobares (grandes cocineros, casi todos con Estrella Michelín que cocinan sus ideas en plan tapa, para reducir precios) o un concurso de bocadillos de autor (ganado por el chef Armando Saldaña, mi idea de chorizo entre pan y pan fue rechazada por plagio).

Madrid Fusión ocupa este año un 13% menos espacio que el año pasado, y Adriá, Arzak y compañía se han dado cuenta de que ya no vale con nitrogenar cosas raras o arremolinar otras. Queremos comer, y punto.

Las matemáticas del plan de salvación económico de Obama

Obama llega estos días a la Casa Blanca con un plan de reactivación económica enorme debajo del brazo. ¿Qué pasaría si nos repartiéramos ese dinero entre todos?

Obama llega estos días a la Casa Blanca con un plan de reactivación económica enorme debajo del brazo. ¿Qué pasaría si nos repartiéramos ese dinero entre todos?

Estamos en la semana Obama, que no es sólo una rima fácil, sino el periodo de 7 días en que el Presidente de los EEUU (Barack, para los amigos) toma posesión del cargo, su mujer manda cambiar las cortinas de la Casa Blanca y hay que retirar la pegatina del buzón. 2 millones de personas van a colapsar Washington (no se por dónde entrarán, porque está prohibido el tráfico en la zona centro), todos los informativos se hacen hoy desde allí, su cara empieza a competir con la del Ché en número de camisetas protagonizadas… ¿Y todo por qué? Porque despierta esperanza. Y donde más necesitados estamos de esperanza es en lo económico. ¿Qué propone el de Honolulu? (Haber nacido en Hawai le suma méritos, estudiar de joven con esas playas al lado debe ser muy difícil).

Pues Obama llega con un planazo de rescate bajo el brazo: 775.000 millones de dólares en lo que él llama Plan de Reactivación Económica. Estos días circulan por la red «cuentas de la vieja» muy interesantes, veamos:

  • Milloncejos: 775.000 (dólar arriba, dólar abajo)
  • Habitantes en la Tierra: 6.800 (familia arriba, familia abajo)
  • Milloncejos : habitantes = 114 millones de dólares por barba (o sin ella, que aquí he metido también a los niños). Han habido fallos en la división, y en realidad tocaríamos a 144 dólares por persona.
  • A cada norteamericano el plan dicen que le va a costar 2.600 dólares, lo cual no parece muy sano para sus economías familiares…

Las cuentas no están claras, y al tachar ceros en la multiplicación, el verdadero reparto serían 144 dólares para cada ser humano, (de los cuales tampoco renegaría, dicho sea de paso). Pero, ya lo advertíamos, el mundo de las finanzas es tan complejo que repartiendo el dinero entre todos, y aunque tocaramos a los millones que en realidad no nos tocarían, sólo crearíamos nuevos ricos. ¿Quién trabajaría entonces?, ¿quién construiría las mansiones que todos querríamos comprar? Acabaríamos siendo todos como el Rey Midas, que todo lo que tocaba lo convertía en oro, pero el oro ni se come, ni se bebe, ni se disfruta por sí solo. Es preferible fiarse de las matemáticas, y que si hay que repartir, repartan 144 dólares por persona, así seguiremos necesitando ir a trabajar todos los días.

Démosle un voto de confianza a Obama, la economía le necesita, y ahí estaremos los ninjas para contar todo lo bueno y malo que haga. ¡Faltaría más!

Películas sobre la crisis

En la parte de economía de ABC.es han hecho un recopilatorio de películas que narran diferentes aspectos o periodos de una crisis: Los lunes al sol, Wall Street, Las Cenizas de Ángela…

En la parte de economía de ABC.es han hecho un recopilatorio de películas que narran diferentes aspectos o periodos de una crisis: Los lunes al sol, Wall Street, Las Cenizas de Ángela…

Todas ellas tocan de una u otra manera diferentes crisis y situaciones, pero personalmente creo que se han dejado algunas relacionadas sobre todo con la actual crisis.

  • Tres Pequeños Ninjas: película visionaria donde las haya donde tres jóvenes aprender cómo se pueden convertir en Ninjas: conseguir una hipoteca, gastar todo el dinero, arruinar la economía mundial…
  • Kung-Fu-Sión (léase kunfusión): el símil de esta película con la situación actual es increíble: una banda de mafiosos llegan a un barrio con intención de arrasarlo y se enfrentan con los lugareños. Si cambias un par de conceptos como especulación, banqueros y Ninjas, tienes prácticamente un documental de la historia reciente.
  • El Señor de los Anillos: película autobiográfica sobre Madoff: nos cuenta cómo Frodo Madoff consigue engañar a un grupo de inversores (aquí llamados hobbits y elfos) para que le acompañen en su aventura inversora para forrarse. Finalmente consigue engañar a todo el mundo y escapar del sistema regulador (aquí llamado Saurón)
  • Titanic: nos narra cómo el sistema financiero mundial, que parecía indestructible e insumergible, choca en medio del océano de mercados con un pequeño bache: las hipotecas subprime.

El mundo del cine está lleno de ejemplos que nos advertían sobre lo que podía ocurrir