Feliz Verano 2013: consejos para ahorrar en vacaciones.

Con este artículo nos despedimos hasta septiembre y aunque sea un artículo de cierre no queremos dejar pasar la oportunidad de seguir ayudándote con algún consejo.

Con este artículo nos despedimos hasta septiembre y aunque sea un artículo de cierre no queremos dejar pasar la oportunidad de seguir ayudándote con algún consejo.

El verano lo asocian muchos a descanso y a un poco de alegría dentro de la crisis: unos porque se olvidan del trabajo unos días y, con suerte, siguen cobrando de su empresa; otros porque encuentran unos meses de trabajo en lugares de ocio, restaurantes, hoteles…y les alivia un poco.

Pero el hecho de no tener que ir a trabajar implica, casi seguro, más gastos: ir de vacaciones, comidas, cenas, salidas, viajes, ocio…implican casi siempre algún gasto.

Con este artículo no queremos que te encierres en casa a ver pasar los días y a ahorrar cada euro que tienes: las vacaciones, si tienes, son para disfrutarlas y para reponer fuerzas de cara al nuevo año laboral que llegará al finalizar el verano.

Pero lo que si puedes hacer es aprovechar alguno de esos ratos de ocio para organizar tus cuentas: revisa tu hipoteca y las condiciones que pagas, revisa tus inversiones, mira planes de pensiones, revisa si puedes desgravar más dinero para la renta del año que viene, repasa tus gastos del año, revisa tus seguros e intenta bajarlos…

Si te propones revisar dos o tres de estas partidas cada semana, sacarás provecho a las vacaciones y conseguirás ahorrar dinero a lo largo del todo el año (sin tener que quitarte vacaciones).

Por lo demás, disfruta del verano, que te lo has ganado.

¿Tengo derecho a que me pagen por pasar el reconocimiento médico?

El reconocimiento médico es parte de nuestro trabajo, por lo que no debe suponernos un quebradero de cabeza en ningún sentido. Y lo dice la ley, no nosotros.

El reconocimiento médico es parte de nuestro trabajo, por lo que no debe suponernos un quebradero de cabeza en ningún sentido. Y lo dice la ley, no nosotros.

A muchos os habrá pasado: llegas una mañana a la oficina, y en el tablón de anuncios, o en el buzón de entrada de tu correo electrónico, aparece un mensaje: horarios del reconocimiento médico. Te pones a buscar tu nombre y, como el resto de trabajadores, has de ir a pasar el reconocimiento médico fuera del horario de trabajo. Y lo que es peor, debes ir a pasarlo a un centro médico que está lejísimos tanto de tu casa como de tu puesto de trabajo. De acuerdo, las cosas están mal y no debemos exprimir al máximo a nuestro jefe, pero también está la cosa mal para el trabajador, y tampoco podemos estar renunciando a dinero si nos corresponde. Pero, ¿nos corresponde algo?

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el tótem legal sobre el que debemos preguntarnos, curiosamente no dice nada al respecto. Eso parece un intento de dejar el asunto al libre albedrío de la negociación colectiva, que en la mayoría de casos suele equivaler a lo que quiera el jefe. Pero, por otro lado, el Ministerio de Trabajo se ha pronunciado ya en varias ocasiones en un sentido muy claro: el garante de la seguridad del trabajador es la propia empresa, y por lo tanto los reconocimientos médicos son parte de esa responsabilidad. Esto supone que el reconocimiento médico habría de hacerse en todo caso en horario laboral, sin que ello suponga que el trabajador tenga que recuperar esas horas. Y además debería hacerse dentro del entorno de trabajo habitual, ya sea en el servicio médico que tuviera la empresa o con visita médica al recinto laboral, o en el peor de los casos en un lugar suficientemente cercano para que el desplazamiento no le supusiera gasto extra al trabajador. Si hubiera de hacerse fuera del horario laboral, el empleador debería dar el equivalente en horas libres pagadas, y pagar el correspondiente desplazamiento si éste se produjera.

Por otro lado, el Estatuto de los Trabajadores, como suele suceder en tema compensaciones, habla de horas libres o dinero en nómina como formas de pago equivalentes para este tipo de asuntos. Es decir, que derecho tenemos, pero a ver quién se pone a reclamar en firme en los tiempos que corren…

Top Dollar Mobile: la mejor web para vender móviles usados

Formas para vender el móvil antiguo hay muchas: la más común es venderlo de segunda mano, pero tienes que currártelo más; pero hay otras soluciones para ganar dinero.

Formas para vender el móvil antiguo hay muchas: la más común es venderlo de segunda mano, pero tienes que currártelo más; pero hay otras soluciones para ganar dinero.

Existen webs especializadas en comprar móviles usados a un precio más o menos fijo (que luego lo revenderán en otros países, o incluso en España, de segunda mano); hace tiempo te hablamos de Zonzoo, pero hay otras como movildinero o recimovil. Pero yo te traigo otra que presume de ser los que mejor pagan por móviles usados: Top Dollar Mobile.

La web (totalmente en castellano), tiene un listado de móviles donde puedes buscar el tuyo y ver cuanto pagan (tanto si funciona como si está roto); en caso de encontrarlo y convencerte el precio, les llamas para que un mensajero lo recoja y, una vez lo verifiquen, te ingresan el dinero en tu cuenta.

Cuando dice que pagan por el teléfono funcionando o averiado no te creas que te van a pagar lo mismo (evidentemente, averiado pagan menos) y tampoco te creas que te van a dar mucho dinero si el teléfono ha caído desde un sexto piso: ellos consideran averiado que, por ejemplo, que tenga algún roce o incluso la pantalla algo rota; en cada modelo de teléfono te describen que consideran ellos que es un móvil ‘funcionando’ o uno ‘averiado’, para que no tengas dudas.

La web está bastante trabajada y es sencilla de entender y seguro que encuentras algún móvil por el que puedas sacarte un dinero.

Cómo negociar condiciones laborales, salarios y bonus

Negociar es la única solución posible ante la posibilidad de despidos. Lo que hoy es un sacrificio para nosotros puede ser nuestra salvación en un futuro.

Negociar es la única solución posible ante la posibilidad de despidos. Lo que hoy es un sacrificio para nosotros puede ser nuestra salvación en un futuro.

La crisis ha hecho ser más imaginativos a los empresarios, y también a los empleados, para evitar despidos a cambio de ceder en condiciones de trabajo. Dado que cada vez es más difícil encontrar y conservar el empleo, el objetivo que estamos empezando a comprender en España es largamente utilizado ya en países como Alemania o Francia: cobrar menos para que todos sigamos trabajando en vez de cobrar lo mismo pero que cada vez trabajen menos. Hay algunos puntos que siempre son discutibles, y que conviene saber cómo discutir.

La congelación salarial será, en el mejor de los casos, la política a seguir en la práctica totalidad de las empresas en España durante el próximo año (como mínimo). Y con la nueva ley laboral en la mano podemos dar gracias, pues las opciones que da a una empresa para que despidan son amplísimas, simplemente basándose en unas cifras negativas de negocio que a buen seguro la gran mayoría de empresas podrán presentar durante el próximo ejercicio, basadas además como han de estar en los ejercicios anteriores, por tanto los de la más oscura crisis dicen que jamás vista. Así las cosas, la mejor opción es convertir una parte de tu salario fijo en variable, ya sea por objetivos de la empresa en su conjunto (menos recomendable) o de tu desempeño profesional individual (más recomendable por cuanto solo dependerás de ti para conseguir esos objetivos). Es decir, cobraremos menos mes a mes, pero finalizado el ejercicio podremos cobrar más de lo que cobraríamos con congelación de sueldo gracias a que hemos tenido un desempeño que además repercute en mejore números para la empresa. Todos ganan, y además se pueden implantar objetivos parciales trimestrales o semestrales, por ejemplo. Eso sí, deben estar especificados en contrato, de lo contrario estaremos ante el típico bonus indefinido que estos tiempos tanto se ha resentido.

Otra opción cada vez vista con mejores ojos es la reducción de jornada. Esto es bueno para la empresa no solo porque nos pagará menos en neto, sino porque también se ahorrará cuotas de seguridad social. Esto ha de ir emparejado, eso sí, con la promesa por escrito de que una vez que la empresa remonte y obtenga beneficios de nuevo, éstos se repartirán entre los trabajadores, compensando así la bajada salarial que implica la reducción de jornada.

¿Tributan los intereses obtenidos con tu Plan de Pensiones o PPA?

Los planes de pensiones, sean en la modalidad que sean, no tributan hasta que el dinero aportado no se convierte en rendimientos del capital. Es decir, hasta que nos jubilamos.

Los planes de pensiones, sean en la modalidad que sean, no tributan hasta que el dinero aportado no se convierte en rendimientos del capital. Es decir, hasta que nos jubilamos.

Llevamos días aclarando dudas sobre el producto estrella de cada fin de año: el plan de pensiones, y también sobre sus hermanos casi gemelos, el Plan de Previsión Asegurado (PPA) y las Planes Individuales de Ahorro Sistemático. Como sabéis, estos productos financieros tienen dos claras ventajas: por un lado preparamos nuestra jubilación ante la incertidumbre de qué pasará con las pensiones públicas viendo la que está cayendo, y por otro lado nos desgravamos en la Declaración de la Renta a presentar el siguiente año según lo que hayamos aportado.

Pues bien, además si sabemos sacarle todo el partido, hará posible que nos desgravemos aún más. Las aportaciones a este tipo de productos financieros, es decir, el dinero que año a año vamos aportando al mismo, y que dependerá exclusivamente de lo que podamos y queramos, sin ninguna normativa que nos obligue a poner una cantidad fija (importante, pues hay gente que no abre planes de pensiones pensando en que se va a ver obligado a meterle dinero todos los años que le queden de vida laboral) no tributan a Hacienda. Es decir, no hemos de pagar impuestos por ellos hasta que no los recuperemos, hasta que no nos jubilemos y podamos hacer uso efectivo de ese dinero. Así, si por ejemplo hemos ganado 50.000 euros en este año que acaba, tendremos que tributar por esos 50.00 euros, ya sean por alquiler de una vivienda, sueldos, intereses de inversiones, etc, pero si de esoso 50.000 euros metemos por ejemplo 3.000 en un plan de pensiones y 7.00 en un PPA, solo tendremos que tributar por un total de 40.000 euros el próximo año, pues los 10.000 restantes (3.000 del plan de pensiones y 7.000 del PPA) los tributaremos cuando se conviertan efectivamente en rendimientos del capital, en el momento en que los disfrutemos en nuestra jubilación.

Se trata por tanto no de una desgravación total, sino aplazada en cierto sentido. Dejamos de pagar impuestos hoy, pero los pagaremos cuando nos jubilemos.